Robots, drones y apps para monitorear el cumplimiento de la cuarentena

Las innovadoras propuestas para combatir el avance del coronavirus

El avance del coronavirus impulsó a gobiernos, empresas y organismos de diferente índole a instrumentar una serie de recursos para intentar comprender el funcionamiento del Covid-19, con el fin de instrumentar diferentes estrategias de gestión y tratamiento.

Dentro de las diferentes tecnologías aplicadas se destacan el aprendizaje de las máquinas y el big data, dos elementos omnipresentes en plataformas que permiten rastrear minuto a minuto el avance de la pandemia.

También se destaca la impresión 3D, el uso de drones y cámaras térmicas entre muchas otras soluciones que se fueron generando tanto para ayudar a evaluar el desarrollo de la enfermedad así como para producir recursos innovadores para personal médico.

Cámaras térmicas

En Argentina, el Gobierno colocó el jueves 12 de marzo cámaras térmicas con sensor remoto en el aeropuerto de Ezeiza. Este dispositivo tenía la finalidad de identificar personas con temperaturas altas para tener un indicio de personas que pudieran ser portadoras del coronavirus. Este tipo de tecnología se empleó en otros países también, como China, que fue el epicentro de este virus.

Luego, como sabemos, llegó el cierre total de fronteras en nuestro país como en otros. A medida que fue avanzando la enfermedad se instrumentaron nuevas medidas de contención, como la cuarentena. En este sentido, surgieron algunas iniciativas para contribuir a monitorear el cumplimiento de esta medida, algunas de las cuales se mencionan a continuación.

Aplicaciones de monitoreo y autoevaluación

En Corea del Sur se implementó una aplicación, desarrollado por el Ministerio del Interior y Seguridad, que utiliza el GPS del celular para realizar un seguimiento de la ubicación del usuario y así controlar si el usuario está cumpliendo con la cuarentena o no. También incluye una función que les permite seguir comunicado con trabajadores sociales y del área de salud para ir dando cuenta del progreso de su salud.

En la Argentina, la compañía de Urbetrack desarrolló la aplicación “Cuidate en casa” que replica ese mismo espíritu: busca ayudar a controlar el cumplimiento del aislamiento preventivo y obligatorio decretado por el gobierno, generando alertas en tiempo real cuando el usuario sale del domicilio de aislamiento.

Cabe señalar que es una iniciativa privada que todavía no está avalada por el gobierno, con lo cual no está operativa. Por otra parte, desde Presidencia presentaron hace unos días una aplicación que no busca hacer un seguimiento de este tipo sino que ofrece información vinculada al coronavirus y una opción de autoevaluación rápida para que el usuario, de ser necesario, se contacte con el 107. Esta app se llama Covid-19 Ministerio de Salud,  y está disponible para su descarga en Google Play.

En China también se desarrolló una app móvil que permitía rastrear y alertar si alguien había tenido contacto estrecho con alguna persona afectada por la enfermedad. En este país se instrumentaron varios mecanismos de control luego de que se desatara la pandemia.

El mapa mundial del “distanciamiento social”

Google está utilizando datos de geolocalización recopilados de los smartphones de usuarios para generar un mapa que rastrea cómo cambió el patrón de movilidad en diferentes regiones del mundo. Así lo anunció recientemente por medio de un comunicado.

Los informes muestran cómo se modificó la concurrencia a espacios públicos desde que se comenzó a implementar, en mayor o menor medida (según el país) directivas de distanciamiento social para combatir el avance del coronavirus.

El objetivo de estos reportes, que están disponibles para cualquier usuario con tan solo ingresar aquí, es que los funcionarios de diferentes países empleen esa información para evaluar qué medidas tomar.

En este sentido, puede ser, para los países donde hay cuarentena establecida, una forma de evaluar si se está cumpliendo efectivamente la medida. En otros casos donde aún no se implementó la cuarentena, la data puede servir para que el gobierno evalúe si quieren comenzar a tomar esta u otras medidas para evitar grandes concentraciones de gente. O si simplemente evalúan que es necesario transmitir un mensaje más enfático en torno a la necesidad de evitar la conglomeración de gente.

Robots, drones y telemedicina

Cuando se desató esta pandemia se comenzaron a ver drones con parlantes circulando por varias ciudades, en distintas parte del mundo, para monitorear el cumplimiento del aislamiento social.

También se han empleado drones para hacer entregas de material médico en algunas regiones de China con el objetivo de limitar el contacto, uno de los ejes de la prevención del contagio. Desde diferentes organismos de salud recomiendan establecer una distancia de cerca de dos metros entre personas para cuidarse de la posible transmisión del virus. 

Con el objetivo de reducir el contacto, en algunos países se recurrieron al uso de robots dentro de hospitales para hacer entregas de medicinas y alimentos. Cabe señalar que la telemedicina, en general, adquirió un rol protagónico en todo el mundo.

Por un lado se implementó para atender a varios pacientes que, por otros motivos, tiene que hacer consultas médicas. Esta medida buscó sostener el distanciamiento social recomendado así como liberar recursos para que estén disponibles para atender esta emergencia sanitaria destaca en varios sitios.

Impresión 3D y máscaras de buceo conectadas a respiradores

La empresa italiana Isinnova fue una de las primeras en comenzar a usar impresión 3D para generar válvulas de respiradores para un hospital en Brescia, una de las ciudades del norte más afectadas por el coronavirus, en el norte de Italia. Estos pasos fueron luego imitados en otros puntos del mundo para generar otro tipo de insumos médicos.

En este sentido, la ONG Resistencia Argentina, reúne aportes solidarios de diferentes integrantes que contribuyen con la impresión 3D de protectores faciales para hospitales e instituciones públicas. Las viseras, que están hechas de plástico y acetato ( o radiografías blanqueadas) salen entre 15 y 35 pesos.

Por su parte, la Facultad de Teconología Informática de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y el Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática (CAETI) lanzaron un prototipo de protector facial gratuito hecho con impresoras 3D, que es similar al que ofrecen desde Resistencia Argentina.

La búsqueda de la vacuna y un tratamiento

La innovación más relevante será la vacuna, cuando llegue. Son varios los países que vienen trabajando en esta iniciativa. Los que parecen liderar la carrera son Estados Unidos y China que ya comenzaron con las pruebas en humanos. Se estima que la vacuna podría estar recién en un año o año y medio.

En cuanto al tratamiento con medicamento hoy no hay nada aprobado a nivel local ni por parte de la OMS pero hay varias líneas de investigación. Entre ellas se destaca el estudio de la terapia de hidroxicloroquina, un principio activo antimalárico que también se usa para el tratamiento de lupus y artritis reumatoidea.

En la Argentina se comenzó a probar en algunos pacientes en grave estado en el Hospital Posadas. Cabe señalar que Argentina es uno de los 10 países que forman parte de Solidarity, una iniciativa global lanzada por la OMS que busca probar de forma coordinada la eficacia de diferentes medicamentos para el tratamiento del Covid-19.

Por el momento no hay estudios concluyentes en relación a la hidroxicloroquina para esta afección. Sólo se sabe que está siendo probada y los médicos advierten a los usuarios que no se automediquen por dos grandes motivos: por un lado porque no se sabe si este remedio será realmente efectivo para tratar el coronavirus y en segunda instancia porque puede traer consecuencias graves y hasta mortales si no se regula de manera adecuada teniendo en cuenta el cuadro clínico del paciente y la interacción con otras medicinas.

El big data y el aprendizaje automático

Los dos protagonistas invisibles de muchos de los avances tecnológicos que darán sus frutos en el control de esta pandemia son el aprendizaje automático y el big data.

Hoy en día son varias las plataformas que, basándose en los grandes volúmenes de información recogida (big data) y el uso de algoritmos capaces de aprender e identificar patrones ayudan a la comunidad científica a comprender mejor cómo se comporta esta enfermedad, algo que es clave para encontrar una cura.

El gran procesamiento de datos se ve, por ejemplo, en los mapas que reúnen y cruzan información, como el que desarrolló la Universidad John Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, basándose en información que aportan gobierno y organismos de salud. Este mapa se convirtió en una gran herramienta de monitoreo del avance de la pandemia.

También hay big data y machine learning detrás del uso de soluciones de inteligencia artificial que analizan radiografías y buscan encontrar algunos patrones característicos de las neumonías causadas como consecuencia del Covid-19. En la Argentina, por ejemplo, hay la empresa Entelai desarrolló una herramienta de inteligencia artificial (Entelai Pic Covid-19) que cumple este propósito y la puso a disposición, sin costo, para médicos e instituciones de salud en todo el mundo.

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